A lo largo de la producción de éste blog nos encontramos con con muchas situaciones donde la tecnología le es útil a la educación, al aprendizaje, a la docencia. Pero lo real es que, en la vida cotidiana, es mas común encontrarnos con la tecnología como un recurso de distensión, recreación, y ocio en nuestro tiempo libre. Hay quienes consideran que esa manera de utilizar la tecnología hace retroceder el conocimiento, y hay quienes consideran un talento al uso particular de la tecnología para estos fines. Lo cierto es que la tecnología representada en aparatos celulares, ipod, tablets y computadoras, etc está presente en la vida cotidiana de manera cada vez mas cercana y dependiente. Es importante resaltar que los sujetos y la tecnología poseen ritmos diferentes, y con esto no nos referimos solo a la espontaneidad y simultaneidad que ofrece la tecnología, sino, también a la realidad con la que suceden las cosa fuera de la red. Un juego puede pausarse, un reloj puede adelantarse, una persona puede recorrer el mundo con su voz en pocos segundos mediante un teléfono celular, pero el ritmo de la rutina tiene muchas situaciones que exceden a la agenda de nuestro teléfono móvil.
La tecnologia es utilizada, recurrentemente, como un recurso para poner la mente en blanco, o para cambiar el foco de atención, ya sea recurriendo a una red social, a un mensaje de whatapp a ver la galerìa de fotos de algun lindo momento. Pero, ¿qué pasa cuando éste espacio de recreación ocupa gran parte de nuestro tiempo? ¿qué sucede cuando ponemos nuestra atención en lo virtual y no en lo instantáneo de la realidad?
En este relato audiovisual se demuestra como la vida cotidiana y real, supera lo virtual. Fuera de la "escolaridad-tecno", la recreación tecnológica en exceso puede producir alteraciones en la atención, produciendo distracciones constantes . Consideramos que, como en el vídeo, solo la comunicación interpresonal en tiempo real puede hacernos sentir, nuevamente la calidez que la vida real posee, en contrapartida con lo virtual.
Agradecemos a nuestras compañeras de la ECI que participaron en el vídeo: Fiamma Dallegre y Nerina Fillippeli.